lunes, 17 de septiembre de 2007

Trecking en el Mont Rougemont

El domingo tuve mi primera experiencia de trecking en Québec. Me recomendaron hace unas semanas un grupo que se llama "Oxygène" y que organiza este tipo de actividades durante el fin de semana. Hace dos semanas me había inscripto para hacer la primera caminata...pero como estaba anunciado lluvia no puse el despertador...y como suele suceder, al final el día resultó soleado. Esta vez, decidí ir cualquiera fuera la situación climática. Por supuesto el sábado llovió pero, por suerte, lo pasaron para el domingo..al final pude salir a la aventura!

Me reuní con toda la gente a la salida de una estación de subte. De allí, nos repartimos en diferentes autos y partimos para Rougemont, una localidad que queda en la región de Montéregie, al sureste de la isla de Montréal.

Este es el Mont Rougemont. Caminamos en total 16 km.



Una de las características de los québecois es que son super organizados...y eso implica, en el caso de las actividades al aire libre, disponer de TODO el equipamiento: bastones para caminar, anteojos, botas, cubre-pantorrilas, bebedor de agua (un cañito que sale de la mochila...para no-tener-que-perder-tiempo-buscando-la-botellita!), un silbato para no perderse, etc. etc. Como se podrán imaginar, yo era la más improvisada...tanto que ni siquiera me di cuenta de llevarme comida para el almuerzo (porque estaba anunciado una barbecue..y como yo no tenía idea de donde quedaba Rougemont, pensé que la bbc iba a ser al mediodía), por suerte la gente se apiadó de la pobre argentina..y me regalaron un sandwich.



Uno de los guías de la caminata tiene un perro que es primo de Otito...salvo que este es deportista. Se llama "Bill", hizo con nosotros todo el recorrido, lo que explica su estado atlético.


Otra vista del monte..

Bajamos bordeando un campo de manzanos, a lo lejos se podían ver los silos y depositos, como el sol estaba cayendo, los colores eran muy intensos..una postal.



Y finalmente, después de la caminata (y de comer algunas manzanas que robamos de los arbolitos)...llegó la ansiada barbecue..que acá no es asado sino pollo y salchichas...pero la verdad, no me rebelé y acepté el ofrecimiento. Por supuesto, todo el mundo había llevado su botellita de alcohol menos no..pero por suerte también fueron generosos!


Para terminar, les muestro algunos videos que tomé durante el recorrido, vale la pena asomarse un ratito a verlos, por momentos parece que estuviéramos en el sur, por momentos en Córdoba...muchos viajes al mismo tiempo. Y no, yo tampoco entiendo todo lo que dicen los québecois! pero son muy simpáticos.





Aquí la casa de uno de los guías, vive frente al monte. Según nos contó, era la casa del padre y él la refaccionó. Me quedé fascinada, porque era super simple, pero con unos ventanales enormes desde los que se podía ver el monte, el campo, el cielo...un sueño.




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