La semana pasada fui a alquilar una película. Y entonces comprobé que la veterinaria que estaba al lado, donde llevábamos a los animales de la familia, ya no existe, ahora están construyendo un edificio. Dos días antes pasé por mi antiguo departamento, para saludar al portero y para preguntarle si por casualidad ha guardado las cartas que podrían haber llegado en mi ausencia, ninguna importante por cierto. El portero estaba, pero la entrada de mi edificio decorada con azujelos rojos y una pecera de plantas al fondo ahora no, ahora es un recinto pintado de beige con spots.
Señores, esto no se hace! quien va a creer nuestras historias si no hay ventana, ni marquesina, ni puerta ?
martes, 13 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario