viernes, 11 de mayo de 2007

Encontré CASA!!!

A veces me pregunto hasta qué grado controlamos aquello que nos sucede...Desde hace un tiempo tengo la sensación de que alguien me mueve de acá para allá, ubicándome en el lugar donde tengo que estar, ni más adelante, ni más atrás..Y entonces, no me queda otra que entregarme.

Miércoles, 3 de la tarde. Me llega un mail de Grazia (la chica italiana con la que vivo desde que llegué a Montréal) quien a su vez me reenviaba el mail que alguien le envió a ella. El mensaje decía que se buscaba urgente un interesado para alquilar un departamento a partir del 15 de mayo, porque el que lo iba a alquilar se arrepintió a último momento. Según me indicaba Grazia, podía ser interesante para m­í porque es un 2 1/2 (un ambiente, cocina y baño, porque acá se cuentan todos los espacios independientes), porque el precio era razonable y porque quedaba muy cerca del instituto.

Ante su insistencia, decidí llamar. Hablé con el actual inquilino, y me dijo que le iba a pasar mis datos al propietario. Ayer al mediodía, encontré su mensaje en el contestador. Me ofrecía ir a ver el depto, lo antes posible mejor. Yo le dije que podía ir a eso de las 6 de la tarde. Hasta ese momento, debo admitir que no me terminaba de convencer la idea, sobre todo porque ya estaba comprometida con mis amigos para cuidar al gato a partir de la semana que viene y porque tenía ganas de aprovechar estos meses para ahorrar un poco. Pero bueno, con mirarlo no perdía nada.

Colgué el teléfono. Entré a internet para buscar donde quedaba la calle, porque no estaba segura de cual era exactamente. Confirmé que, efectivamente, era sólo a 7 cuadras del instituto, digamos, a mitad de camino entre el trabajo y mi actual casa, así que desde ese punto de vista, mucho mejor para mí. Comprobé también que queda cerca de todos los lugares que más me gustan, los lugares por donde transito casi todos los días (la avenida Saint Denis, la avenida Saint Laurent), y que desde allí también puedo ver el Mont Royal.

Finalmente, llamé de nuevo al propietario y le dije que podía pasar a verlo en 20 minutos...apareció la ansiedad que me caracteriza, ya me estaba asustando de que no hubiera venido antes!. Así que agarré mis cosas y enfilé para la calle Laval...y al llegar finalmente comprobé que es la calle que tomo todos los días para venir al INRS!! De las tres calles posibles por las que puedo venir, elegí esa porque es arbolada, porque las fachadas son coloridas, y porque es la que desemboca en el parque "carré Saint Louis"...ya van a conocerlo.

Así que empecé a caminar, me latía el corazón, empecé a mirar los lugares por los que paso todos los días, sintiendo que ya eran míos. Crucé los dedos para que al llegar al departamento no desapareciera ese sentimiento. Mientras tanto, los números de las casas iban descendiendo, hasta que finalmente, encontré la puerta blanca.

Puerta blanca y un pasillo. A la izquierda, una puerta de vidrio, y detrás..lo que finalmente será mi nueva casa. Un sólo ambiente, con una ventana enorme que da a la calle. Una cocina muy grande (voy a tener que aprender a cocinar!), con espacio para poner una mesa y sillas. Al fondo, una puerta que da a una terracita, donde podré poner plantas, tomar el desayuno por las manañas, y mirar un poco el cielo por las noches...en el verano, claro. En el invierno, para mirar la nieve.

Si, definitivamente, dije si. A las dos horas, hablé con mi amiga Viviana y me confirmó que (como ella también se muda el mes que viene), tiene algunos muebles para darme (..muebles que se encontró en la calle y que ahora pasan a mí...esa cadena de favores anónima que permite que las cosas encuentren su lugar justo a tiempo).

Y como tengo la posibilidad de quedarme en la casa de mis amigos para cuidar a Domingo, no va a ser necesario mudarme de inmediato. Estoy comprometida con ellos, y obviamente no voy a cambiar de planes. Pero está bien así, de a poco voy a ir ubicando las cosas. Es verdad que no voy a poder ahorrar como pensaba (la cámara de fotos tendrá que esperar un poco más...) pero sé que finalmente todo llega.

Pensar desde hace 8 meses paso casi todos los días por delante de esa puerta blanca. Será que el destino nos va a acercando hacia él de a poco, para que cuando lleguemos ya no sea un extraño, y no nos quede otra que amarlo ?

..Y para ustedes, la buena noticia es que ya pueden venir a visitarme, cuando quieran. Una casa chiquitita, pero con mucho lugar para recibir a los que quiero.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Linda! qué panzada de tu blog me he dado esta mañana!!!!
Me puse a buscar algo que escribí hace algunos años a pedido del director de una publicación para hispanos en Miami que nunca publicó. Te lo mando por mail porque es largo para entrada en el blog. Y te lo mando porque es verdad como vos decís que algo nos mueve de aquí para allá, a veces el movimiento nos traslada en el espacio y a veces nos mueve en el tiempo cosa que sólo se explica si somos círculos encadenados y girando.
Por eso amorosa a no renegar de las redondeces que vamos adquiriendo con la edad, son los giros que moldean nuestros cuerpos para seguir de aquí para allá con más agilidad.
Yo allá voy con un gran abrazo y felicidades por tu casa.
Laura