De a poco empiezo a entender que es esto del "capital social".
Cuando uno empieza vivir en otro lugar, y ni qué decir en otro país, una de las cosas que genera más inquietud es el hecho de sentir que nadie nos conoce, que no tenemos una historia compartida, que somos NN, que no hay red. Uno empieza a recordar cuanto tiempo le llevó construir lazos...toda la vida. Esta conclusión no alumbra demasiado el porvenir.
Pero durante este último tiempo me ha tocado comprobar que, en contra de ciertas predicciones, la suma de NN no da cero.
"Hace tres semanas cuidé a las hijas de Mario y Viviana, para que pudieran rendir el examen para entrar a la orden de enfermeros". "Durante tres meses voy a cuidar al gato de Manuel y Aurelie mientras ellos están de viaje". "Manuel y Aurelie me van a alojar en su departamento para que yo pueda ahorrar plata y mudarme". "En ese mismo periodo, voy a cuidar a la hija de Grazia para que ella pueda tener un rato libre en la semana y hacer un curso de salsa. A cambio, Grazia me guarda la habitación hasta agosto en el caso de que no encuentre departamento para mudarme".
De qué se trata ? todavía no lo tengo muy claro. Pero al cabo de unos meses, ya puedo escribir frases en las que soy sujeto y predicado. Sin duda, es un ida y vuelta donde todos buscamos algún beneficio. Será que todos somos NN y necesitamos que nos tiendan una mano. Pero lo grato es comprobar lo mucho que se puede hacer con un sólo gesto: la confianza.
domingo, 15 de abril de 2007
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